jueves, 30 de septiembre de 2010

Primeros dias en Inglaterra ...

Y llego la hora del viaje. Emocionada, con una mano en el asa de la maleta, quería partir sin mirar atrás. "Ya he crecido", pensaba, "me las apañaré sola allí sin problema". Pero nada mas poner un pie en Londres, la inicial euforia del viaje se evaporo sin dejar rastro alguno y me encontré en el pías de las maravillas, pero no tan maravillada como creía. Cada uno que ha leído el libro (o al menos visto la película) sabrá que la vida de Alicia no es para nada fácil entre tantos milagros y si os habéis fijado bien en los sentimientos de la niña que el autor deja denotar, el fondo no es para nada alegre, sino todo lo contrario. ..

En fin, aquí estaba por fin, en el Londres soñado, esperando a que vinieran las aventuras. Existe, sin embargo, una verdad de la que nos percatamos de forma muy desagradable y solo cuando visitamos un lugar añorado por segunda (tercera, cuarta ...) vez y con la intención de quedarnos y es que es distinto venir de vacaciones y quedarse para intentar sobrevivir a las tormentas locales.

Y aunque yo tuve la "suerte" (entrecomillada, ya que depende según el tema) de quedarme con unos familiares y, por tanto, de no tener que hacer frente a pisos mohosos, humedad, frió, companyeros de piso indeseables y soledad, volví a sentir esa soledad intelectual que me perseguía en la adolescencia y que ensombreció los primeros años de mi juventud hasta que conseguí encontrar a los amigos que necesitaba y a los que ahora hecho de menos hasta el punto de querer gritar como loca.

Me da hasta miedo mencionar a mi familia, ya que cada vez que pienso en ellos me entran unas irreprimibles ganas de llorar. Y puesto que no hago mas que pensar en ellos, deambulo por las melancólicas calles de la ciudad, cual persona deprimida que no puede con su alma. Por cierto, ahora es cuando de verdad comprendo el dicho: "Me pesa el alma". Este peso es todo ese bagaje emocional al que, de verme a solas conmigo misma, tengo que hacer frente cada día.

Hace exactamente 7 años y 3 meses que con mi familia nos fuimos desde Bulgaria a España y decidimos quedarnos a vivir en Madrid (en aquel pueblo de Madrid ...). Entonces también me sentía perdida, por supuesto. Cada principio es duro, cada cambio de esta tamaña es mortal ... Pero, abrigada con los cuidados y el amor incondicional de mis padres conseguí levantarme y salir seca del pantano, como algunos dirían ... Ahora es diferente, porque yo soy el capitán de la nave y lo peor es que no hay nadie mas a bordo ... Y el timón pesa ... Cada emoción o sentimiento me lleva en una dirección diferente. La nostalgia, la melancolía, la soledad, los problemas cotidianos y las minucias del espíritu son los brazos de mi propio kraken que aguarda en las profundidades de este mar llamado independencia.

Se sintieron así mis padres cuando llegaron a la "Tierra Prometida"? O es que nada es prometido si tu no lo haces tuyo y nada es fácil si no haces que lo sea? En fin, no hay nada fácil en esta vida así que hay que encontrar las fuerzas para seguir hacia delante. Yo las busco en el pasado, pero sin poder volver atrás. A veces, rodeada de recuerdos, me siento como una niña que intenta lamer un caramelo a través del cristal del escaparate.

Frustrante, verdad? Imaginate como lo llevo!!!

El porque de este Blog

Bienvenidos a mi nuevo Blog. Se trata de una herramienta muy útil, una válvula de escape para una mente atormentada en vías de desarrollo humano.

Primero de todo, la explicación: Mi nombre es Iliana, soy ciudadana del mundo que llama hogar a un pueblucho de Madrid y que ha ido a parar a Londres como víctima del programa de intercambio de estudiantes llamado Erasmus. Hay muchas razones por las que decidí crear el Blog y algunas de ellas son: compartir lo que siento en esta tierra extranjera ya que mi relación con el ordenador es la única que se aproxima a una relación amistosa (mis amigos están todos esparcidos por el mundo y me encuentro muy sola); contar solo una vez y para todos lo que cada uno me pregunta en sus mensajes, etc.

Me siento obligada a pedir disculpas, desde el inicio, a todos aquellos que, como yo, han llegado a obsesionarse con el tema de la ortografía cuidada. Aquí en Londres los teclados no ofrecen la posibilidad de poner acentos y, además, faltan algunas letras esenciales como la "ñ"... Intentare revisar mis entradas con el corrector de ortografía que este portal ofrece, pero dudo mucho que sea suficiente, así que, una vez mas, pido disculpas de antemano.

Y bien, expuestas mis razones, creo que ya es hora de empezar el Blog.

Espero que os guste!!!

Iliana